Madrid, entre desfiles y ese effortless español que tanto nos gusta

Hay ciudades que nos gustan y hay ciudades que sentimos. Madrid, para nosotras, siempre ha sido un poco de las dos.

Volver a Madrid para vivir Fashion Week tenía una ilusión especial. No solo por los desfiles, sino por todo lo que pasa alrededor: caminar sus calles, vestirnos para cada día, encontrarnos con amigos, descubrir lugares nuevos y, sobre todo, volver a mirar de cerca ese estilo español que tanto nos inspira siendo mientras haciamos de “insiders” en la capital española.

Esta vez tuvimos la oportunidad de vivir MBFW Madrid desde muchos ángulos y de acercarnos todavía más a una moda española que sentimos muy nuestra.

Vimos las propuestas de Pedro del Hierro, Simorra, Adolfo Domínguez, Moisés Nieto, Redondo, Naranjo, Baro Lucas, AGUA, CeliaB y Alex Rivière, y aunque cada uno tiene un lenguaje propio, hubo algo que sentimos que los conectaba: esa manera tan española de entender la elegancia.

Una elegancia que no necesita demasiado.

Prendas bien construidas, siluetas que hablan por sí solas, buenos materiales, movimiento, detalles especiales y una forma de vestir que se siente sofisticada, pero nunca demasiado pensada. Ese equilibrio entre lo clásico y lo actual, entre arreglarse y simplemente verse bien y que es lo que más nos cautiva de la “moda y el estilo español”.

Y quizás eso fue una de las cosas que más disfrutamos de esta semana: descubrir que el diseño español no tiene que gritar para hacerse notar.

Nos encantó ver cómo cada diseñador lleva esa idea a su propio universo. Desde la naturalidad y los detalles de Adolfo Domínguez, hasta la fuerza y los volúmenes de Redondo y su universo inspirado en México y “La Doña”, la gran Maria Félix; los volúmenes también y texturas de Baro Lucas; la sensibilidad de Simorra; la propuesta de Pedro del Hierro con ese punto elegante y especial que tanto disfrutamos; o la mirada más contemporánea de nombres como Moisés Nieto, Naranjo, AGUA, CeliaB y una de nuestras favoritas siempre Alex Rivière.

NARANJO

Pero si algo nos llevamos de Madrid, más allá de las colecciones, fue la experiencia.

Los looks antes de salir, las carreras entre desfiles, las conversaciones en el camino, los encuentros inesperados, los cafés entre show y show, las fotos que terminamos haciendo casi sin planearlas y esos pequeños momentos que terminan siendo los que más recordamos.

Nos sentimos muy felices de poder vivirlo así.

Porque para nosotras Fashion Week nunca ha sido solamente ver ropa. Es también observar cómo se mueve una ciudad, cómo se viste su gente, qué inspira a sus diseñadores y cómo una cultura termina reflejándose en todo lo que vemos.

Y Madrid tiene muchísimo de eso.

Después de unos días rodeadas de diseño, amigos, looks y tanta inspiración, nos fuimos con esa sensación tan bonita de haber vivido algo que queríamos vivir hace tiempo.

Gracias a la organización del Madrid Fashion Week por esta hermosa invitación! Fue un honor para nosotras poderlos acompañar y vivirlo juntos. Inolvidable.

Volveremos, Madrid.
Y esperamos que sea muy pronto.

con cariño,

Amelia & Elisa